La parábola del sembrador
"Aquel día salió Jesús de casa y se sentó a la orilla
del mar. Se reunió junto a Él tal multitud que hubo de subir a sentarse en una
barca, mientras toda la multitud permanecía en la orilla. Y se puso a hablarles
muchas cosas en parábolas, diciendo: He aquí que salió el sembrador a sembrar.
Y al echar la semilla, parte cayó junto al camino y vinieron los pájaros y se
la comieron. Parte cayó en terreno rocoso, donde no había mucha tierra y brotó
pronto por no ser hondo el suelo; pero al salir el sol, se agostó y se secó
porque no tenía raíz. Otra parte cayó entre espinos; crecieron los espinos y la
sofocaron. Otra, en cambio, cayó en buena tierra y dio fruto, una parte el
ciento, otra el sesenta y otra el treinta. El que tenga oídos, que
oiga"(Mt).
El hombre tiene la vida que Dios le regaló y por ende
cuidarla, aceptarla y quererla es parte de su misión.
La grandeza está en el interior que se ve reflejada hacia el
exterior con la posibilidad de esparcir la semilla por donde uno elija.
Muchas veces, al estar perdidos, desparramamos cada una
de ellas por distintos lados con distintas características. El afuera es sólo
las trabas que están dentro nuestro y que nos reflejará en qué suelo vamos a
depositar la semilla del alma para que de sus frutos.
Todo aquello que pasa por nuestras vidas y no significan un
aprendizaje que nos haga vernos como verdadera esencia desaparecerá, se lo
comerán los pájaros porque no encuentran donde sustentarse.
A medida que vamos creciendo y adquirimos nuevos
conocimientos, nos vamos tropezando con aprendizajes que nos empiezan a llegar
para poder vernos cada día un poquito más , pero al no estar aún despojados de
lo innecesario sólo brota una parte del fruto y luego se seca porque aún no
pudo llegar hasta el corazón.
Como somos amor por esencia y sustancia, confiamos en la
suavidad de los espinos pero, a semejanza de la mente, no puede con
su propia naturaleza confusa y defensiva, y cuando no está bien
encauzada quedamos ahogados entre ellos.
Los espinos son arbustos maravillosos creados por Dios y
con características duales especiales, tienen ramas espinosas pero
con flores blancas olorosas y dulces cuando florecen.
El ser humano se asemeja porque tiene una mente que puede
dañarse a sí mismo y a los demás pero un alma que, cuando la deja florecer
muestra todo su esplendor y ya todos, incluso nosotros nos olvidamos de la
mente espinosa.
Al ser como ese arbusto la buena tierra es la integración y
aceptación de nuestra cualidad humana y espiritual, y los frutos están
aptos cuando podemos darnos cuenta de ello...
Amar las espinas ...amarnos como somos , Jesús coronado de
espinas aceptó su dualidad ficticia para demostrarnos que no estamos para
dividir sino para unir.
El lado del camino, los pájaros, el terreno rocoso,
los espinos y la buena tierra, forma parte del Todo creado por Dios y pertenece
a nuestro crecimiento y mientras distingamos a uno mejor que el otro
vamos a seguir cada uno por su lado sin encontrarnos nunca.
Los espinos , cuando están floridos, son de una belleza
grandiosa....y de los espinos coronando a Jesús floreció el Reino de Dios y el
Amor jamás sentido.
"El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que
sembró buena semilla en su campo. Pero, mientras dormían los hombres, vino su
enemigo, sembró cizaña en medio del trigo, y se fue. Cuando brotó la hierba y
echó espiga, entonces apareció también la cizaña. Los siervos del amo acudieron
a decirle: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que tiene
cizaña? É les dijo: Algún enemigo lo hizo. Le respondieron los siervos:
¿Quieres que vayamos y la arranquemos? Pero Él es respondió: No, no sea que, al
arrancar la cizaña, arranquéis junto con ella el trigo. Dejad que crezcan ambas
hasta la siega. Y al tiempo de la siega diré a los segadores: arrancad primero
la cizaña y atadla en gavillas para quemarla; el trigo, en cambio, almacenadlo
en mi granero".
La diversidad crea un entorno donde encontramos formas
de ver , de pensar, de sentir que algunas no concuerdan con otras ,pero que
están insertas todas en el mismo contexto.
Cada cuál mira su vida, comienza por recorrer su propio
camino y se nutre todos los días de lo que enaltece al alma y deja de mirar que
es lo que está haciendo el otro.
Si yo siembro buena semilla , aunque no corresponda que
vengan los demás a ponerle cizaña , no dejo de mirar mi propio trigo porque no
me corresponde ni siquiera juzgar al que no actúa de la misma manera. Pero
cuidado porque quizás debiéramos entender también cuál es el sentido de la
cizaña en los sembrados y como maleza del trigo comprender qué quiso decirnos
Jesús en la parábola y si en realidad no nos pertenece y debemos intentar
eliminarla.
El trigo es el alma, la cizaña la mente no educada aún y a
merced de la tiranía de lo superfluo, la rigidez, lo desconocido . Si damos por
sentado que la cizaña es mala dejamos de reconocer una parte nuestra que nos
acompaña y que no pudo entender la naturaleza que tiene. Es ésta mala en sí
misma o lo es porque nos arruina la cosecha?
La cizaña es una maleza considerada indeseable a cualquier
vegetal porque crece en forma silvestre en una zona cultivada por el hombre.
Si podemos considerarla como parte de lo que Dios creó que dejaríamos de verla como mala y buscaríamos la forma de incorporarla sin emitir
juicios.
Con ésto no quiero decir que sea saludable pero si logramos
aceptarla e ir junto a ella hasta que crezca y muestre cada faceta inadecuada,
podríamos posteriormente atarla y quemarla para que quede sólo el trigo.
Si vamos a ir al Reino de los Cielos tenemos que estar
libres de todo aquello que no es provechoso, pero si no dejamos crecer la
cizaña nunca podríamos distinguirla para luego eliminarla.
Es muy probable que difiramos en la interpretación de esta
parábola y a su vez otra persona tenga una interpretación distinta , pero así
somos.
Creo que si no logramos amar la diversidad vamos a
seguir caminando cada uno por su lado sin poder unirnos jamás ...
Hacer el propio camino con la apertura de lo diferente como
parte del mundo creado por Dios me parece que es la manera de entrar al Reino
de los Cielos sin por ello sentir que nos quemamos en el infierno si no
opinamos igual...
Parábola del grano de mostaza
El Reino de los Cielos es semejante al grano de mostaza que
tomó un hombre y lo sembró en su campo; es ciertamente la más pequeña de todas
las semillas, pero cuando ha crecido es la mayor de las hortalizas, y llega a
ser como un árbol, hasta el punto de que los pájaros del cielo acuden a anidar
en sus ramas"(Mt).
De pequeños gestos, acciones, nacen los mejores
logros. La humildad, el pensamiento sano, la acción equilibrada luego del
entendimiento de nuestras emociones, son los que darán los mejores resultados.
Primero el propio camino y luego la ayuda incondicional para
que el otro pueda crecer hasta llegar a ser árbol.
Somos el medio propicio para que puedan descansar en nuestro
amor mientas sean pichones y luego desplegar sus alas para ayudar a volar
al resto.
Nos apoyamos mutuamente sin perder de vista que vamos hacia
lo más puro e inmenso, el Gran Arbol de la Vida llamado Dios.
El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que toma
una mujer y mezcla con tres medidas de harina, hasta que todo
fermenta"(Mt).
Poderosa Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Dijo Jesús “donde dos o tres estén reunidos en mi nombre,
allí estaré yo”
Uno +uno es tres porque no hay relación en donde El no esté.
No es fundamental cuál es la forma adquirida, hermanos, padre e hijo, pareja, y
hasta enemigos y de esa Tríada nace, consciente o inconscientemente el amor más
puro y sensato , el AMOR DE DIOS, EL REINO DE LOS
CIELOS.
Parábola del tesoro escondido
"El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro
escondido en el campo que, al encontrarlo un hombre, lo oculta y, gozoso del
hallazgo, va y vende todo cuanto tiene y compra aquel campo"(Mt)
Dentro del proceso de la vida vamos “comprando campos” donde
el primero de ellos es sólo maleza y no tenemos para construir, en el
próximo construimos parte de los cimientos y llegamos hasta ahí, en el
tercero me valgo de mayores herramientas para poder armar el cobijo necesario
para sentirme seguro y nada más ,pero cuando pude tener la capacidad y el don
para armar mi propia refugio, mis campos anteriores se transforman en mi
transición porque conocí qué significa no tener nada , tener sólo una parte y
tenerlo todo. Cada posesión significó un aprendizaje, a veces con nada y otras
sólo con la mitad pero cuando puedo unir todos mis crecimientos me encuentro
con Dios, con el tesoro que en realidad no estaba escondido sino que no
alcanzaba a verlo.
"El Reino de los Cielos es semejante a un comerciante
que busca perlas finas y, cuando encuentra una perla de gran valor, va y vende
todo cuanto tiene y la compra"(Mt)
Voy vivenciando y adquiriendo experiencias porque no se
hacia donde me conduce el camino, pruebo, me equivoco, lloro y cuando me
encuentro conmigo mismo percibo la perla de mi corazón y lo veo a El.
Espontáneamente renuncio a lo que me armó y me sirvió para
crecer porque ya no lo necesito más.
Todas ellas serán las herramientas imprescindibles para
trabajar para El pero ésta vez orientadas desde Su Sabiduría y no trabajando en
forma aislada.
El Reino de los Cielos es semejante a una red que, echada en
el mar, recoge todo clase de cosas. Y cuando está llena la arrastran a la
orilla, y sentándose echan lo bueno en cestos, mientras lo malo lo tiran fuera.
Así será el fin del mundo: saldrán los ángeles y separarán a los malos de entre
los justos y los arrojarán al horno del fuego. Allí será el llanto y rechinar
de dientes"(Mt).
El mundo está lleno de diferencias en posturas, acciones,
sentimientos, pero Dios nos toma a todos por igual con un abrazo enorme sin
discriminarnos. Dentro de su mirada seleccionará aquellos que han podido sanar
sus emociones y lo han podido VER para ser un canal auténtico, mientras que los
otros tendrán una nueva oportunidad echándolos nuevamente al mar de la vida
para aprender . La angustia será tan grande por no haberlo Visto aún que
llorarán y rechinarán los dientes pero sólo hasta que se rinda el ego y surja
el amor de Dios en estado Puro e Inmaculado.
En el Reino de los Cielos es donde nos encontraremos todos
unidos algún día......