"Amarás a Dios sobre todas las cosas"

AMOR


Después de muchas reflexiones, de tantas subidas y bajadas tendríamos que buscar para rescatar para sentir que valió la pena el sufrimiento, gozo, angustias y libertades entremezcladas unas con  otras.

Hilar fino tiene sus ventajas, pero también puede provocar un vacío difícil de colmar cuando la oscuridad insiste en no dejar pasar la luz.

Si entre todo lo vivido, perdido, rescatado tuviésemos que tomar en las manos lo que es real y principal  valor humano y espiritual no dudaríamos en decir sólo una misma esencia  intrínseca que conforma Todo: EL AMOR.

Si nos remontamos a nuestras vidas como referentes , es indudable que no podríamos vivir sin amor ya que es el motor fundamental que nos mueve y trasciende al ser humano.

 Si recuerdamos y experimentamos fluidamente el presente nos encontramos antes muchas sensaciones físicas y emocionales cuando sintimos que estamos en presencia del amor
Si partimos de la premisa que amar es algo innato, entenderíamos por qué ya desde nuestro nacimiento vamos en busca de esa caricia de mamá, los abrazos de papá , las miradas dulces del que nos rodea, las canciones de cuna que nos cantaban  y la necesidad de dar la  mano para estar amorosamente acompañado.

Es tan natural y espontáneo el amar que vivimos sonriendo siempre, todo es maravilloso y cada despertar es algo fantástico.

Pero con el correr de los años, junto con ese sentimiento viene la formación y es así como me parece que comienza a  padecer transformaciones  porque vamos perdiendo el entrenamiento del arte de amar, nos empezamos a  poner más selectivos  y estamos tan aturdidos con los saberes que nos van inculcando que olvidamos poner el ingrediente amoroso en cada cosa que hacemos.

Recuerdemos la primera vez nos enamoramos....el  primer beso,  primera mirada sintiéndonos distinto,  volando y con la capacidad de saltar enérgicamente hasta tocar el cielo con las manos  Es ahí donde le atribuía  a una persona en particular la dirección del  amor de manera especial y era tan intenso que creíamos que era superior a todos los amores que tenía.

A todos nos pasaba que seguíamos amando a nuestros padres pero no lo demostrábamos, ya que estábamos  en otra, pero no nos preocupábamos porque ellos estaban ahí siempre, incondicionalmente y a la espera de algún mimo que nazca espontáneamente de nosotros.

Sin embargo existen también otras personas que  pasan  por experiencias distintas en cuanto a los  primeros pasos en el amor, porque  esos padres  en realidad no saben todavía que quieren  que  los amen y miran para otro lado. Están ocupados con otras cuestiones y pasan  desapercibidos ante ellos. Esperan que los  miren y como no lo hacen se  portan  mal, se hacen   los rebeldes pero en el fondo sólo quieren atención.

En realidad, no son malos, se hacen los malos porque si no se  manejan  con la transgresión no pueden centrar la mirada en ellos.

Hay momentos donde creen que no los  aman y sienten mucha angustia. Recurren   a alternativas para estar mejor y no se dan cuenta que se  dañan terriblemente.  Aún así siguen  esperando que los rescaten....

También está la otra alternativa, los que no conocen  a los  padres biológicos porque una familia que los  quiso con mucho amor  los  adoptó como hijo. Aunque a veces se pueden preguntar  por qué no los "quisieron" esas personas con las cuáles tuvieron un vínculo biológico , en realidad tendrìan que entender  que no es así  sino que no pudieron tenernos con ellos por cuestiones de distintas índoles que tiene los adultos en su momento y que no se logra entender en profundidad. Pero sí los quieren  porque buscaron una familia que pueda darles amor y sean padres del alma y corazón. Es más, la señora  los tuvo en su vientre , cuidándolos hasta que nazcan  y se  integren a la  nueva familia. Aunque quizás nunca lo supieron  saben en el fondo que los amaron a su manera y ellos  también los amaron porque les dieron la vida..

 Y cuando nos crecieron los pelos por todos lados  ahí estuvimos, amando locamente esa chica que nos erizaba todo..

El primer amor, la primera decepción. Pensamos que nunca nos vamos a recuperar ,hasta que conocemos  la  próxima y nos olvidamos de la  primera. 

Vamos así en busca del amor eterno que nos haga sentir que flotamos  y nos eleve a la cima del universo del amor pero, otra decepción y otra caída hasta que nos damos cuenta que venimos amando de una forma que dista mucho del amor verdadero.

Creemos que es amor pero en realidad está disfrazado porque pretendemos ejercer un domino sobre el otro para que piense, actúe y sienta como nosotros.

Tememos perdelo y estamos tan a la expectativa de que no suceda que estamos tensos y perdemos la capacidad del disfrute.

Pero un día aparece esa persona que nos va a hacer sufrir tanto que vamos a ir desprendiéndonos de lo que contamina al amor dando paso al amor auténtico.

Sentimos tan intensamente que podemos abarcar el Universo con nuestro amor y nos elevamos tanto que podemos sentirlo puro, auténtico y real, el amor de Dios a través de esa persona.

Pero .....también están los que ese amor hacia Dios lo sienten desde pequeños y deciden  dedicar  sus  vidas a El.
 Trabajan por El, con El y para El con una bandera determinada y se encargan  de ser los pastores que reúnen sus ovejas. Aman  tanto y están  tan por encima del mundo terrenal que algunas veces se olvidan de ustedes mismos.
En este caso sienten por y para los demás dando  amor Universal y no manifestando individualidad. 

Pero, como sea , y en todos los casos, algún día aparece esa persona que nos  VIO, percibió y entendió nuestros miedos y limitaciones. Nos mostró como es sentir el amor de Dios en un cuerpo humano y caímos en una confusión tal que quedamos derrapando mal y preguntándonos cuál es el valor de la vida misma.

De una forma, u otra, el AMOR siempre es la base de todo lo que nos rodea y el motor que mueve a las personas y el mundo.

Sin él no podríamos ser lo que somos y menos aún reconocernos.

Y así es como vemos  que todo el camino recorrido, lo que creímos que era de una forma u otra, fueron  sólo los alicientes y decepciones que tuvimos que vivir para DARNOS CUENTA que nos vino a decir Jesús y hacia dónde debíamos apuntar.

Y cuando podamos todos sentir ese amor verdadero e incondicional por todos sin discriminar ni temer , va a ser el día que nos unamos definitivamente con Dios entendiendo que no hay modos de amar sino una única esencia eterna que nos hace a todos iguales.