"Y obligaron a uno que pasaba, a que le llevase la cruz.”


Silencio, sensación de ahogo, temor a perder algo por el camino, inseguridad de quienes somos en realidad.

Cuando nacimos nos disfrazamos con un rol en particular y fuimos por la vida seguros que estábamos haciendo nuestra mejor actuación en el escenario de la vida. Sin embargo, por más que hayamos llegado al final de la obra, el telón comienza a bajar y terminamos perdidos entre lo que creímos que eramos y lo que verdaderamente somos. 

Con un papel que actuar, con un libreto hecho que nos dijo lo que teníamos que decir, con las personas apuntando donde debíamos posicionarnos, cómo movernos y hacia dónde dirigirnos no tuvimos inconvenientes en desenvolvernos en todos los escenarios que fueron sucediendo, pero cuando nos sacamos el disfraz ya no supimos que hacer.

Nos encontramos con nosotros mismos y sin alguien que nos indique que decir y hacer, y nos perdimos en la no distinción, en la no discriminación y en el comenzar a ser desde el alma. 
Así es como nos quedamos sin voz, no podemos pronunciar palabras y nos desconcierta empezar a ser los principales artífices de nuestra vida. Dentro nuestro hay mucho para decir, sentir ,amar y no sabemos cómo manifestarlo en el afuera.

Tememos a si vamos a ser aptos,  si diremos lo apropiado y no podemos deshacernos de la tensión que significa el tener que agradar. No llegamos a vislumbrar que quien  está a nuestro lado nos ama tal cuál somos, que no tenemos que demostrarle nada, que nuestra esencia es maravillosa y que la torpeza que pueda producir nuestros actos humanos es hasta simpático. 

Sí, podemos ser ridículos, más o menos aptos para un tema, poco apropiado para el amor sentimental, obvios, pero somos nosotros, por primera vez podemos mostrarnos sin temor ante la vida y hasta podemos sonreír con una crítica. Somos libres pero , sin embargo, todavía no podemos comunicarnos.

Amamos tanto desde el alma que sentimos que nuestro amor habla a través del corazón y por eso no nos sale la voz, porque no sabemos como expresarlo, estamos desbordados y no tenemos idea cómo manifestar un sentimiento tan sublime.

Si pudiéramos terminar por relajarnos, sacarnos la ropa que nos queda ajustada y ponernos esos pantalones rotos y viejos que nos hacen sentir felices, entenderíamos que no hace falta ponernos un frac ni vestirnos de fiesta para manifestar nuestro amor. 

El contenido está dentro, sin nada que lo tape para reflejar el brillo profundo que emana luces desde el alma. No temamos a lo que venga porque tiene la luz de Cristo iluminando el camino.

Comuniquémonos con las mirada al principio si es necesario, hay mucho por decir desde el alma que necesita ser plasmado en este plano material a través de los cinco sentidos humanos. Dejemos que el corazón utilice el tacto, el habla , la escucha para comunicarse con el otro.....dejemos que los miedos fluyan hacia lo que fueron para dar paso al amor sublime entre todos en conjunción plena con el alma y con Su Creación, la Gran Morada de Dios ..

..Fusión Plena, Amor Pleno, Amor Nuestro, Amor de Todos.....