Luchamos, fuimos para adelante, caímos, entregamos y, sin embargo, estamos en el mismo lugar. Adquirimos la reconocida y poco práctica paciencia, y aún no podemos ver nada. Volvimos, replanteamos, gritamos, lloramos, y no se alcanza a percibir lo que creímos que veríamos si dejábamos todo.
Amamos, nos estremecimos con Dios y no sabemos de qué se trata!
Confiamos y nos sentimos defraudados, nos exigen o nos exigimos mirar como "santos " elevados y no hay indicios de algo mejor para nuestras vidas. Dejamos los apegos, las expectativas, nos sentimos libres pero no plenos.
Y ante esa evidencia no queda más que preguntarnos nuevamente qué está sucediendo. Podemos, si así lo deseamos, creer en un Poder Mayor que hará su implicancia en este mundo pero eso no aliviana el sentirse desplomado , agotado y exhausto de tanta búsqueda. Salimos de nuestro interior, damos vueltas, espiamos en el otro lo que le sucede , nos vemos reflejados, otras no logramos vernos ni con un espejo enfrente y seguimos insistiendo en querer encontrar qué está sucediendo afuera para que nos trabe lo que suponemos que debería estar fluyendo naturalmente.
Ahí es donde me pregunto si dentro nuestro está todo en su lugar, si logramos sanarlo y me doy cuenta que tal vez, aunque no veamos los inconvenientes, basta con hacer un raconto de nuestra historia desde los inicios,para volver a vivenciar lo que pareciera que insiste en ponernos en el mismo lugar pero con unos cuántos años de más.
Quizás no le demos la importancia o el valor a pequeñas cosas o acontecimientos pero creo que sería importante recordar que somos seres con una mente, psiquis, un consciente y un inconsciente y que lo que al momento no podemos atrapar es probable que haya quedado en algún rinconcito del subconsciente que desconocemos.
No vayamos tan lejos, miremos como actuamos, observemos las emociones y lo que ellas nos quieren mostrar para entender que quizás no todo esté sanado y por eso se demora esa plenitud que tanto deseamos.
Si somos seres muy espirituales podemos creer en un Dios que hará Su Actuación aunque no sepamos ni cómo ni cuándo porque no va a depender de lo que hagamos o dejemos de hacer, sino de la creencia de un Ser Superior que todo lo puede y ama.
Y si somos seres menos espirituales con los pies apoyando más fuertemente la tierra y no nos sirve esa nube etérea de ideales utópicos , volvamos a mirarnos, sincericémonos con nosotros mismos y es probable que nos demos cuenta que aún quedan algunas angustias y penas entorno a nuestro presente que nos entorpece y no nos permite estar libre de las ataduras del sufrimiento.
Quizás sólo se trate de comprender que aún estamos sanando y como tal, nuestras energías no están actuando con el total de su capacidad. No olvidemos que creamos con la mente doctrinas , normas y maneras de ver la vida que puede distar mucho de lo auténtico.
Escuchemos entonces la voz interior que nos pide actuar o descansar y sobre todo piedad hacia nosotros mismos..
Escuchemos entonces la voz interior que nos pide actuar o descansar y sobre todo piedad hacia nosotros mismos..
