"La lanza atravesó el costado de Cristo"

Existe un final humano para Jesús, el nazareno que, acorde a cada situación personal de experiencias y del recorrido realizado en la escuela de aprendizaje de la vida, tendrá un significado u otro.

La lanza atravesó el costado de su cuerpo y, junto a la agonía fisica y mental , un alma estaba esperando ascender luego de terminada Su Misión.

Como todo en la vida, los opuestos se tocaron y se enfrentaron las tiranías más crueles con el amor sublime de un ser que decidió dejar Su Vida para dejarnos un legado de amor inconmensurable.

Porque no había ambición de poder, de lugares jerárquicos, ni sociales que pelear sino dejar, asentado en el mundo, el aprendizaje del amor más grande de la historia.

Y más allá de toda religión y creencia, existió un ser humano que instauro una manera diferente de mirar la vida y de vivirla, y aunque su entrega implicase las burlas, desprecios e insultos , permaneció firme en la religión del amor libre de toda atadura que le implicase un tiranismo que no pertenece a las esferas de Dios.

Podemos estar de acuerdo o no con la forma y sus convicciones, pero sacando la esencia misma de su predicación está la transparencia de amor que no pudo ser negada por quienes estaban observando.

Y creer que la vida se puede dejar por una institución o dogma, es no darle el valor al regalo de estar encarnado , pero sentir un Ser superior , llamado Dios, Mahoma, Budda o universo que ES AMOR y dejar la vida por ello es la entrega absoluta para mostrar nuestros  origenes y esencias innatas que rodean nuestra existencia.

Tristeza, desazón, angustia, desorientación y entre ellos el amor más grande jamás vivido , el amor de lo que somos en esencia, el reconocimiento de la sustancia que habita en nosotros y que nos moviliza al punto de no necesitar nada más.

Todos tenemos esa partícula divina de Dios y nuestro recorrido es llegar a verlo, sentirlo, palparlo en nosotros y en los demás, en cada persona, en cada niño, en cada flor, en cada amanecer, en cada falta de brillo..

No somos lo finito y acotado que desaparece con la muerte, somos la resurrección de un peregrinar de mucho tiempo en búsqueda de la propia Verdad que nos haga libres. 

El latir del corazón, mi corazón y tu corazón, el latir del planeta mismo, del cosmos, encierran la belleza que engendra el milagro de ser felices aún llorando, de permanecer firmes, aún en las tempestades, de sentir el desprecio como una caricia...

No hace falta morir para que  el ego acepte su rendición , hace falta amar y no dejar de amar para que los extremos puedan unirse formando una sola unidad ..

Quizás no sea necesario irnos muy lejos para volver a Casa, quizás nunca salimos de allí y todo el recorrido fue sólo el paseo de una humanidad que eligió experimentar para trascenderse...

Si el velo desaparece por completo ya no hay separaciones y lo que creíamos que estaba del otro lado está dentro nuestro para iluminarnos primero a nosotros mismos y después iluminar a algún peregrino que salió en búsqueda de su propia trascendencia...