Crecimos, amamos, ofrecimos nuestro amor, sentimos con el cuerpo, mente y alma, esperamos, confiamos, hicimos un camino de purificación, caímos, lloramos mucho , aprendimos a ser Uno con el Todo, amamos incondicionalmente y sin embargo no podemos encontrarnos.
Descubrimos la vibración perfecta con otro cuerpo, nuestra alma saltó y desbordó de amor , vimos todos los colores, lo vimos a Dios a través de esa otra persona, aceptamos la devaluación de lo material y finito, soportamos la indiferencia y el agravio y sin embargo seguimos sin encontrarnos.
Despertamos la conciencia, comprendimos de qué se trata, dejamos las expectativas de lado , tomamos tres flores amarillas en señal de amor y sin embargo , todavía seguimos sin encontrarnos.
Cuando las palabras se terminan y no hay mucho más por decir y hacer, seguimos teniendo que entregar a Dios y el Universo nuestra condición humana. Con consentimiento, con dolor o alegría , dejemos fluir el amor una vez más que nos cubra plenamente sabiendo que es lo único que podrá mantener firme el SER frente a las adversidades y la desazón del adormecimiento de la persona que se ama tanto pero que está perdiendo la batalla del ego y formación por sobre los sentimientos.
Nada se pierde, se resignifica, nada deja de ser sino que se eleva junto a nuestra esencia que tiene la sabiduría de saber que nada fue en vano y que a algún lado conduce aunque no lo veamos.
Sigamos construyendo nuestro templo interior que es la fortaleza donde Dios nos alberga en todo momento y para cada situación que sintamos desfallecer de dolor o de amor.
Quizás no podamos tener una plena confianza en el ser humano que hace lo que puede en su camino de aprendizaje pero sí podemos confiar plenamente en el amor que emana de nuestro ser , ese que nos hace vibrar en esferas muy elevadas , el que Dios hizo que pidiéramos conocerlo a través de todos y especialmente en esa persona que nos enseñó tanto y ni siquiera lo sabe.
Confiemos en que a pesar de lo que nuestros ojos ven en este plano, todo tiene su justo lugar y su tiempo exacto de manifestación. Saquemos expectativas de cómo va a ser porque lo que sea vendrá de Dios , de la Fuente Inagotable del Amor y la Sabiduría y eso es más que suficiente.
