Hablar de inseguridad es la consecuencia de enfocar la
problemática en observar todas las variantes que se nos presentan y no
saber por donde va nuestro camino.
En primera instancia el no ser seguro creemos que denota una
fragilidad e indecisión que nos deja mal parados ante los demás pero
principalmente ante nosotros mismos. Quizás lo que tendríamos que rever es la
posibilidad de notar cuáles son los beneficios de la inseguridad y así
hacer una nueva mirada a lo que está condenado a ser mal visto por carecer
de firmeza.
Quien va por la vida haciendo alardes de su valentía,
en realidad necesitaría volver a observarse para percibir qué tan cierto
es, pero animarse a hacerlo es probable que lo lleve por caminos
distintos y ante eso preferir la apariencia a encontrarse con lo incierto.
Me armo el afuera , voy por la vida con certeza pero cuando
llego a mi hogar estoy tan exhausto que si no repongo energías al día siguiente
no voy a poder continuar con lo mío.
Vivo para los demás, respiro para los demás y como tienen
todas las expectativas puestas en mi no me permito flaquear ni un segundo
porque si lo hago caigo mal.
Soy todo lo que esperan las personas y dejo mi vida si es
necesario, pero mostrar mi inseguridad nunca porque siento que les fallaría a
todos.
Si mi interior quiere hablarme lo callo rápidamente porque
no quiero escucharlo, y menos aún pensar en la posibilidad que lo que me diga
sea real y verdad..
Pero también pienso que quizás lo peor sería mirarme a mi
mismo porque quedaría al desnudo de mis sentimientos. Cómo pude
equivocarme si lo pensé bien, lo analicé mucho y es lo que quería!!!
No puedo dudar y si lo hago me lo aguanto porque no hay
segundas oportunidades. El tren ya pasó para mi y es tarde para comenzar de
nuevo y más aún si llevo un fracaso encima!!!
Primer punto: El fracaso no existe, existen las pruebas que
nos darán una idea de si es acertado o no lo que vemos para acomodarlo,
reverlo, resgnificarlo y si es necesario reemplazarlo.
Nada en la vida es tan categórico como para no permitirse el
dudar, estar inseguro y tambalear.
Cuántas veces amamos a alguien con mucha intensidad y sin
embargo dañamos enormemente? Lo hice adrede? Claro que no,
por eso entiendo mis buenos sentimientos pero....
elegí una vida determinada , hice una promesa, arriesgué mi
vida , me jugué por ese ideal y sin embargo estoy inseguro y no me
perdono haber lastimado a quienes esperaban de mi lo mejor . Pregunta: qué
diferencia existe entre los dos casos?
Si no fuésemos hijos de un Dios tan Grandioso como el que
tenemos no entenderíamos nunca que quiere decir el barro en manos
del alfarero.
Si desde el comienzo nuestra vida fuese tan prolija,
qué sentido tendría nuestro paso por ella y el peregrinar hacia la eternidad?Qué
esfuerzo sería recorrer un camino donde todo me sea dado sin poner un mínimo de
mi disposición?
Si no caigo , cómo podría entender cómo es el elevarme?
Ir por la vida encasillándonos en cada decisión que tomamos
en algún momento, no nos da la posibilidad de conocer algo nuevo y por ende
el descubrimiento tendría que darse desde una sola óptica y desde un
mismo lugar, o sea, acotado y limitado.
Yo no le fallo a nadie, yo vivo, aprendo, miro, escucho mi
corazón , escucho mi mente y en el silencio de DIOS me doy cuenta que decida lo
que sea ante esa inseguridad que me atormenta va a ser el dictado de mi alma y
su manifestación y por lo tanto las equivocaciones no forman parte de Su
Grandeza.
Después de todo es probable que el día que tome la decisión me
de cuenta que, en realidad , fue mi mente la que fantaseó con los juicios y
rigidez porque lo que verdaderamente esperaban de mi era que fuera feliz de la
forma que sea pero por sobre todo que me ame a mi mismo como Dios lo hace....
