Estigmas


Cada resignificación, nueva mirada y  transformación requiere de un tiempo para quedar instalada fehacientemente en uno como un ser nuevo que dejó caer las hojas marchitas y, de esa manera dejar que  crezca un nuevo gajito con más fuerza.

Cada parte de nuestro ser que sufrió arrebatos, caídas, mareos, tapujos requiere de toda la paciencia, amor, y delicadeza para que deje de temer porque ya nada vendrá igual, aunque aún nos queden recuerdos y sensaciones de lo vivido.

Hoy me pregunto si cada relación implicó el arma con la cuál soñé y creo que para mi mente sí, pero para mi alma no.

Observá en tu vida , qué es lo que te estigmatizó y miralo, analizalo, giralo y prestale atención a cada faceta de ella,

Si la ves desde una cara  y la vas girando te encontrás con las dimensiones con las cuáles se fueron presentando hasta llegar , si continuás con el movimiento, hasta el punto de partida y la misma imagen del principio. En esencia estamos llegando a lo mismo, sólo que en cada lado tendrá mayor o menor brillo.

Pensá en la Tierra, gira alrededor del sol y sobre sí misma. Sucesivamente aparecen el día y la noche  alternándose  los días cálidos, fríos, con nubes, y cada   estación  del año...
Me pregunto, qué pasó : el sol cambio su brillo? dejó de ser tan intenso?la Tierra cambió su origen, su esencia?

De qué dependen entonces los cambios? Del movimiento, de la inclinación de la Tierra respecto al Sol, de la velocidad variable que va adquiriendo...

....si vamos a nuestras vidas hemos pasado por cada estación  infinidad de veces , alcanzamos acelerar y desacelerar acorde a las situaciones , tuvimos frío y luego mucho calor pero nada en nosotros cambió en esencia. No existen lo buenos y los malos, sólo sentimos más molestia, menos molestia, mayores sensaciones agradables e inviernos que nos desolaron.

Observá otra situación: Jesús, el calvario y las estaciones de la cruz. Comienza con su condena y en cada paso vive diferentes situaciones pero su interior está inquebrantable . 

Puede pasar por castigos, sufrir caídas, ser clavado en la cruz, sepultado pero nada altera sustancialmente su integridad como Hijo de Dios, ni siquiera su muerte física.

Vino de una "forma", se fue de este mundo de otra pero nunca perdió su condición de "estar vivo"  lo que significa ,a mi entender, que todo es cíclico y por más que pareciera que existe mucho cambio y  dejamos de ser lo que puramente somos, no son más que las estaciones por las cuáles necesitamos pasar y vivenciar para llegar  saber que es lo que queda inalterable en nosotros mismos.

Si evaluamos el Vía Crucis..... tomamos como relevante que Jesús cayó una, dos veces  o tres en la cruz, si es ayudado , si fue atado o clavado en la cruz?

Como partes de un todo sí, pero aisladamente pierde el valor en sí mismo porque lo que verdaderamente importa es que Jesús comenzó vivo su calvario y terminó vivo. Pero cómo?  qué cambió? La forma, la esencia quedó intacta. Podemos negar que Jesús  está vivo?

Con qué siento, con la mente o el corazón? Si lo analizo desde mi raciocinio Jesús está muerto, no lo veo , si lo siento con mi corazón vive en mi....

Podemos unirlo? Sí, entendiendo que todo lo que peregrinamos fueron partes que necesitamos ir llevando en un momento de nuestras vidas así como Jesús llevó su cruz pero, que si no la dejamos a un lado,  no podemos ver la entereza de nuestro interior ni la sabiduría que nos da la libertad de elevarnos del mundo de la forma dejando atrás los miedos e indecisiones que tapa nuestro verdadero ser.