Cuando aún seguimos caminando, a veces con entereza, otras
con mucho cansancio, quizás con certezas y algunas con incertidumbre, si
hacemos un alto, podemos observar que todo tuvo tanto movimiento que quedamos
un tanto desorientados y otro tanto perdidos.
La
lucha del ser humano por trascender el dolor y elevarse sobre sí mismo ,
es una tarea muy espinosa que no todos podemos llegar si no nos levantamos en
cada caída que vamos teniendo al enfrentar sin adormecimiento ni negaciones lo
que la vida tiene para mostrarnos. Se llegará al extremo de perder todo, de
mirar alrededor y tener que buscar dentro de la peor situación con nuestros
mecanismos y capacidades para permitir extraer el brillo que apenas parpadea
para nuestra visión.
Muchas personas espirituales han pasado por lo que se ha
llamado la noche oscura del alma que no es exclusiva de santos y mártires, sino
de todos los que tengamos un deseo firme de respuestas a lo que
muchas veces la religión quiso darnos pero no nos satisfizo. Quien más
lejos quiera llegar, más difícil será el andar, y quien más vibra en el
amor de Dios, más cosas perderá paradójicamente por el camino.
Y así nos vamos dando cuenta que fluctuamos tantas veces,
que ya no sabemos ni de qué lado estamos, porque las disposiciones mentales nos
fueron dando tantas pautas que perdimos el sustento al no encontrar las
respuestas . En consecuencia y lentamente , si nos seguimos observando en las
posturas entenderemos que no nos sirve tomar como absoluto nada de
lo que creímos o enseñaron porque se requiere de muchas revisiones para poder
afirmarnos en lo que pensamos y sentimos.
Ser de una manera u otra fue dictaminado por el yo que buscó
su lugar en el mundo y dentro de su formación ,fue incorporando pensamientos
que se fueron perdiendo con fuerzas al enfrentarse con la realidad que
encontró.
Deshacer nuestra vida es la tarea más dolorosa que el ser
humano tiene por delante si busca trascender el aspecto acotado que lo mantiene
en este sitio . Y cuando vamos nuevamente despojándonos de cada situación,
sensación, acontecimiento y pensamiento que no llegó donde esperaba, nos
percatamos que lo que no se inmutó ni en las peores circunstancias fue el SER
que con Su Amor permaneció firme e inalterable en el tiempo.
Todo tuvo sus movimientos, sus idas y vueltas ,
resignificaciones , elevaciones, pero el amor permaneció intacto como el primer
día que comenzamos a existir.
Y ahí es donde ya sin muchas más fuerzas sentimos que caímos
derrumbándose todo lo que fuimos permaneciendo el AMOR MAS PLENO , PURO Y
POTENTE que tiene el brillo de DIOS en todas sus facetas . Entonces, con una
mirada al cielo y a nuestro interior pedimos fusionarnos plenamente con ese
amor sublime que se sostiene por sí solo en la caída.
Y como el camino es individual no podemos decirle al otro lo
que significa el sentimiento elevado y divino que estamos vivenciando porque
no se puede transmitir lo que se siente si la otra persona no
vibró en la misma sintonía.
Quizás esas afinidades y similitudes que nos transportará al
Universo que tanto deseamos se produzcan el día en que dos seres primero, para
sumarse muchos más después, podamos compartir el AMOR QUE DIOS NOS PERMITIO
EXPERIMENTAR EN NUESTRO INTERIOR Y QUE AL FUSIONARLO CON OTRO IGUAL HARÁ
RENACER LA
CONCIENCIA DIVINA DEL RECONOCIMIENTO PLENO EN
TODAS SUS MANIFESTACIONES.
